La necesidad de estímulos externos por parte de las personas con diversidad funcional provoca en ocasiones la presencia de diferentes acciones con exceso de actividad, como la autoestimulación a través del bruxismo. Esto se debe a las dificultades cognitivas que presentan.

El bruxismo es un patrón de hiperactividad del sistema muscular y óseo de la cara, que consiste en el apretamiento o rechinamiento repetitivo de los dientes de forma involuntaria. Esta condición puede ser causada por factores anatómicos (alteraciones de la oclusión dental o falta de relación entre estas estructuras óseas faciales), factores psicológicos o fisiopatológicos (estrés, ansiedad u otros trastornos).

El bruxismo puede generar consecuencias negativas en este sistema músculo-esquelético debido a que la fuerza ejercida al apretar los dientes supera la capacidad de esfuerzo de estos músculos y huesos. Algunas de las consecuencias que pueden darse son: la afectación de los movimientos masticatorios, alteración de la oclusión dental, desgaste dentario, dolor muscular, y sustitución o distorsión de fonemas.

Las manifestaciones más frecuentes que deben considerarse para conocer si vuestro hijo o hija presenta bruxismo, son:

  • Desgaste o rotura dental y lesiones en las encías
  • Presencia de movilidad de la mandíbula, acompañada de ruidos por la fricción de los dientes
  • Aumento de la tensión de los músculos de la zona: mandíbula, cabeza y cuello
  • Dolor al abrir y cerrar la boca
  • Dolores de cabeza

El tratamiento del bruxismo debe realizarse de forma multidisciplinar, incluyendo a diferentes profesionales además del logopeda. Esta figura se encargará, principalmente, de disminuir la tensión muscular ejercida por esta actividad y de mejorar las alteraciones anatómicas presentes, enseñando a tu hijo/a a masticar de una manera adecuada.

Además, este tratamiento debe ir acompañado de una práctica continuada en el ámbito familiar. A continuación os proponemos dos actividades que podéis realizar:

Estiramientos

Ayuda a tu hijo a realizar estiramientos del cuello en las diferentes direcciones, aguantando 30 segundos en cada una. El objetivo es favorecer la disminución de la tensión muscular generada en estas estructuras.

Uso del mordedor

Mordedores

Os proponemos que vuestro hijo utilice un mordedor durante el tiempo de estancia en casa, siendo conscientes de que el trabajo central de esta patología debe ser realizado por un profesional cualificado, que empleará ejercicios y materiales específicos. El mordedor permite descargar toda esa presión que el niño/a o joven ejerce en los dientes y músculos, en el objeto que está mordiendo. Esto ayuda a disminuir las futuras y posibles consecuencias negativas que se pueden producir en estas estructuras y, a largo plazo, reducir el tiempo de rechinamiento dental. En Logopedicum podéis encontrar diferentes tipos de mordedores en cuanto a forma, dureza y tamaño. Escoged el que más se adapte a las necesidades y gustos de vuestro hijo/a, corroborando siempre esta compra con un profesional que confirme que es adecuado para su patología.

Esther Hernández Durán

Logopeda 28/1393

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Además, compartimos la información con nuestros colaboradores de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes podrán utilizar la información recopilada y combinarla con otra información que les haya proporcionado. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies